Camiones industriales nuevos y usados para transporte y construcción

La camiones industriales debe organizarse por función y especificaciones verificables, no por sinónimos. Para elegir un equipo de industrial, revisa capacidad, dimensiones de trabajo, potencia o energía, compatibilidad con implementos, estado y servicio posventa. Makitor puede enlazar desde aquí a las familias relacionadas y a maquinaria nueva, usada o disponible en alquiler sin duplicar la taxonomía principal.

Preguntas frecuentes

¿Qué camiones industriales puedo encontrar?

Equipos nuevos y usados organizados por aplicación y características.

¿Cómo elegir camiones industriales?

Define el trabajo de industrial, capacidad, energía, dimensiones, accesorios y soporte.

¿Puedo comparar compra, usado y alquiler?

Sí, mediante páginas transversales enlazadas sin duplicar la categoría de producto.

Encuentra camiones industriales nuevos y usados para transporte, construcción, logística, distribución y trabajos profesionales. Compara vehículos según configuración, MMA, carga útil, potencia, kilometraje, número de ejes, carrocería, equipamiento, estado y precio.

La elección de un camión industrial depende principalmente del tipo de trabajo, peso y volumen de la carga, distancias habituales, accesos, configuración de ejes y equipamiento necesario.

Camiones industriales

Los camiones industriales pueden utilizarse para transporte de mercancías, materiales, maquinaria y otros trabajos profesionales según su configuración.

Entre las principales configuraciones pueden encontrarse:

Camiones rígidos.
Camiones con caja abierta.
Camiones con caja cerrada.
Camiones basculantes.
Camiones con grúa.
Camiones frigoríficos.
Camiones portacontenedores.
Vehículos especiales.

Camiones de segunda mano

Comprar un camión de segunda mano puede reducir considerablemente la inversión inicial frente a un vehículo nuevo.

Antes de comprar conviene comprobar:

Kilometraje.
Horas de funcionamiento cuando corresponda.
Motor.
Caja de cambios.
Embrague.
Ejes.
Suspensión.
Frenos.
Neumáticos.
Chasis.
Carrocería.

Camiones nuevos

Un camión nuevo no presenta desgaste previo de motor, transmisión, frenos, suspensión o componentes de la carrocería.

La configuración puede seleccionarse en función de la actividad prevista y las condiciones comerciales dependen de cada fabricante o vendedor.

Camiones rígidos

Un camión rígido integra cabina y zona de carga sobre el mismo chasis.

Se utilizan en numerosas aplicaciones de distribución, transporte y trabajo industrial.

Al comparar modelos revisa:

MMA.
Carga útil.
Longitud total.
Distancia entre ejes.
Potencia.
Tipo de carrocería.

Camiones basculantes

Los camiones basculantes incorporan una caja que puede elevarse para descargar materiales.

Son habituales en construcción, movimiento de tierras y transporte de materiales compatibles.

Comprueba:

Capacidad de la caja.
Sistema hidráulico.
Cilindro de elevación.
Subchasis.
Bisagras.
Estado del suelo de la caja.

Camiones con grúa

Un camión con grúa combina capacidad de transporte con un equipo de elevación instalado sobre el vehículo.

Al comparar unidades revisa por separado las características del camión y de la grúa.

En la grúa comprueba:

Capacidad de elevación.
Alcance.
Número de extensiones.
Estabilizadores.
Sistema hidráulico.
Mandos.

Camiones frigoríficos

Los camiones frigoríficos incorporan una caja aislada y un sistema de refrigeración para determinados tipos de mercancías.

En una unidad usada comprueba:

Equipo frigorífico.
Horas de funcionamiento.
Temperatura alcanzada.
Paneles aislantes.
Puertas.
Juntas.

Camiones con caja cerrada

Las cajas cerradas protegen la mercancía frente al exterior durante el transporte.

Antes de comprar revisa:

Dimensiones interiores.
Volumen útil.
Estado del suelo.
Puertas.
Techo.
Paneles laterales.

Camiones con caja abierta

Una caja abierta puede facilitar la carga de determinados materiales, maquinaria, palés o equipos.

Comprueba el estado de:

Suelo.
Laterales.
Puntos de amarre.
Subchasis.
Puerta trasera.

Camiones para construcción

Los vehículos destinados a obra pueden requerir configuraciones específicas para transportar áridos, equipos, materiales o maquinaria.

En este tipo de uso conviene valorar especialmente:

Tracción.
Número de ejes.
Altura libre.
Neumáticos.
Capacidad de carga.
Robustez del chasis.

Camiones para logística y distribución

En transporte y distribución puede ser especialmente importante encontrar un equilibrio entre carga útil, dimensiones, consumo y facilidad de acceso.

Antes de elegir considera:

Tipo de recorrido.
Número de entregas.
Volumen de mercancía.
Peso transportado.
Accesos habituales.
Necesidad de plataforma elevadora.

MMA y carga útil

La masa máxima autorizada y la carga útil son dos datos fundamentales al comparar camiones.

La carga útil real depende del peso del propio vehículo y de todo el equipamiento instalado.

Grúas, cajas especiales, plataformas y otros accesorios pueden reducir la capacidad disponible para mercancía.

Número de ejes

La configuración de ejes afecta a capacidad, dimensiones, maniobrabilidad y distribución de cargas.

Pueden encontrarse diferentes configuraciones dependiendo del tipo de vehículo y aplicación.

Potencia del motor

La potencia debe ser adecuada al peso del vehículo, carga prevista, recorridos y condiciones de trabajo.

Al evaluar un camión usado conviene comprobar también:

Par motor.
Funcionamiento en frío.
Consumo de aceite.
Temperatura.
Fugas.
Ruidos anormales.

Kilometraje

El kilometraje es un dato importante, pero no debe utilizarse como único criterio para valorar el estado de un vehículo usado.

Un camión con mantenimiento documentado puede presentar un estado diferente a otro con menos kilómetros pero un uso más exigente o un mantenimiento deficiente.

Motor de un camión usado

Antes de comprar comprueba:

Arranque en frío.
Humo de escape.
Fugas de aceite.
Fugas de refrigerante.
Temperatura de trabajo.
Ruidos.
Testigos del cuadro.

Caja de cambios

Los camiones pueden utilizar transmisiones manuales, automatizadas o automáticas.

Durante una prueba verifica que los cambios se realicen correctamente y que no existan golpes, ruidos o avisos de avería.

Embrague

En vehículos con embrague revisa su funcionamiento y presta atención a síntomas como deslizamiento, vibraciones o dificultad para engranar marchas.

Chasis

El chasis soporta la estructura principal del vehículo y debe revisarse cuidadosamente.

Busca:

Corrosión.
Fisuras.
Deformaciones.
Soldaduras.
Reparaciones anteriores.

Suspensión

Comprueba muelles, ballestas, amortiguadores, elementos neumáticos y fijaciones según la configuración del vehículo.

Un desgaste irregular puede afectar al comportamiento y también provocar desgaste anormal de los neumáticos.

Sistema de frenos

El sistema de frenado es uno de los elementos más importantes a comprobar.

Revisa:

Discos o tambores.
Pastillas.
Conductos.
Sistema neumático.
Freno de estacionamiento.
Avisos del cuadro.

Neumáticos

Los neumáticos de un camión representan un coste relevante de mantenimiento.

Comprueba:

Profundidad del dibujo.
Desgaste irregular.
Cortes.
Grietas.
Estado de los flancos.
Correspondencia entre neumáticos del mismo eje.

Cabina

La configuración de la cabina puede variar según el tipo de trabajo.

Comprueba:

Asiento.
Climatización.
Instrumentación.
Elevalunas.
Retrovisores.
Iluminación.
Litera si dispone de ella.

Plataforma elevadora

Algunos camiones de reparto incorporan una plataforma elevadora trasera para facilitar la carga y descarga.

En una unidad usada revisa:

Cilindros.
Manguitos.
Mandos.
Plataforma.
Puntos de giro.
Capacidad indicada.

Sistema hidráulico

Camiones basculantes, grúas y otros vehículos especiales pueden incorporar sistemas hidráulicos.

Comprueba:

Bomba.
Depósito.
Cilindros.
Manguitos.
Válvulas.
Conexiones.
Fugas.

Equipamiento adicional

Dependiendo de la aplicación, el valor del camión puede estar condicionado por equipamiento adicional como:

Grúa.
Plataforma elevadora.
Equipo frigorífico.
Caja basculante.
Enganche.
Cabrestante.
Sistemas de almacenamiento.

Qué revisar al comprar un camión usado

Antes de comprar conviene realizar una inspección completa.

Comprueba como mínimo:

Motor.
Transmisión.
Embrague.
Frenos.
Suspensión.
Dirección.
Chasis.
Neumáticos.
Carrocería.
Equipos auxiliares.

Prueba de conducción

Siempre que sea posible, realiza una prueba de funcionamiento.

Durante la prueba presta atención a:

Arranque.
Aceleración.
Cambios de marcha.
Dirección.
Frenada.
Vibraciones.
Ruidos.
Avisos del cuadro.

Historial de mantenimiento

La documentación disponible puede ayudar a conocer el mantenimiento realizado durante la vida del vehículo.

Conviene revisar intervenciones relacionadas con:

Aceite y filtros.
Transmisión.
Frenos.
Embrague.
Suspensión.
Sistema hidráulico.
Equipamiento auxiliar.

Precio de un camión usado

El precio de un camión de segunda mano depende de numerosos factores:

Marca y modelo.
Año.
Kilometraje.
Potencia.
Número de ejes.
Carrocería.
Equipamiento.
Estado mecánico.

Cómo elegir un camión

Antes de comprar define:

Tipo de mercancía o trabajo.
Peso habitual.
Volumen.
Distancias recorridas.
Tipo de carretera.
Accesos.
Equipamiento necesario.
Presupuesto.

Comprar camiones en Makitor

En Makitor puedes comparar camiones industriales nuevos y usados según las características disponibles en cada anuncio.

Compara marca, modelo, configuración, potencia, kilometraje, número de ejes, carrocería, equipamiento, estado, ubicación y precio antes de elegir.

Ver vehículos industriales y transporte →

Preguntas frecuentes

¿Qué debo revisar antes de comprar un camión usado?

Revisa motor, transmisión, frenos, suspensión, dirección, chasis, neumáticos, carrocería, kilometraje y equipamiento auxiliar.

¿Qué influye en el precio de un camión de segunda mano?

Marca, modelo, año, kilometraje, potencia, configuración, carrocería, equipamiento y estado mecánico son algunos de los principales factores.

¿Camión rígido o una configuración de mayor tamaño?

Depende del tipo de carga, distancias, accesos, capacidad necesaria y características del trabajo previsto.

¿Es importante el kilometraje?

Sí, pero debe analizarse junto con el mantenimiento realizado, el tipo de uso y el estado mecánico real del vehículo.

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