Liofilizadores industriales para alimentación, producción y laboratorio

Encuentra liofilizadores industriales y equipos de liofilización para alimentación, producción, laboratorio y procesos profesionales. Compara equipos nuevos y usados según capacidad, superficie de bandejas, temperatura de trabajo, sistema de vacío, potencia, dimensiones, estado y precio.

La liofilización es un proceso de deshidratación que combina congelación y vacío para eliminar agua del producto mediante sublimación. La elección del equipo adecuado depende del tipo de producto, volumen de producción, tiempo de ciclo y características finales que se desean obtener.

Liofilizadores industriales

Los liofilizadores industriales están diseñados para procesar cantidades superiores a las de los equipos compactos o de laboratorio.

Antes de comprar conviene comparar:

Capacidad por ciclo.
Superficie útil de bandejas.
Número de bandejas.
Temperatura mínima.
Potencia frigorífica.
Capacidad de condensación.
Sistema de vacío.
Duración aproximada de los ciclos.
Dimensiones exteriores.

Equipos de liofilización

Un equipo de liofilización puede integrar distintos sistemas para realizar correctamente el proceso.

Entre los principales componentes pueden encontrarse:

Cámara de secado.
Bandejas.
Sistema de refrigeración.
Condensador.
Bomba de vacío.
Sensores de temperatura.
Sensores de presión.
Sistema de control.

Cómo funciona un liofilizador

El proceso de liofilización normalmente se divide en varias fases.

Congelación

El producto se congela antes de comenzar la fase principal de secado.

Vacío

Después se reduce la presión dentro de la cámara mediante un sistema de vacío.

Secado primario

En esta fase el hielo contenido en el producto pasa directamente de estado sólido a vapor mediante sublimación.

Secado secundario

La fase final busca reducir parte de la humedad residual restante hasta alcanzar las condiciones definidas para el producto y el proceso.

Liofilizadores para alimentos

Los liofilizadores para alimentos pueden utilizarse para procesar diferentes productos cuando el procedimiento sea adecuado.

Entre las aplicaciones posibles se encuentran:

Frutas.
Verduras.
Productos preparados.
Ingredientes.
Hierbas.
Productos de alimentación especializada.

La configuración y parámetros necesarios dependerán del producto concreto.

Liofilización de fruta

La fruta es una de las aplicaciones conocidas de la liofilización.

Antes de seleccionar el equipo conviene valorar:

Cantidad procesada por ciclo.
Tamaño de las piezas.
Contenido de humedad.
Espesor del producto.
Distribución sobre las bandejas.

Liofilización de verduras

Las verduras pueden requerir preparación previa y parámetros específicos según el producto y resultado buscado.

La capacidad real del liofilizador dependerá tanto del volumen como de la cantidad de agua que deba eliminarse durante el ciclo.

Liofilizadores para producción

En una planta de producción es importante analizar no solo la capacidad nominal de la máquina, sino también la productividad real diaria.

Para calcularla deben considerarse:

Capacidad de cada ciclo.
Duración del ciclo.
Tiempo de carga.
Tiempo de descarga.
Limpieza.
Mantenimiento.

Capacidad del liofilizador

La capacidad puede expresarse de diferentes formas según el fabricante.

Es posible encontrar referencias a:

Kilogramos de producto.
Capacidad de hielo condensado.
Superficie de bandejas.
Número de bandejas.

Por este motivo, al comparar dos máquinas conviene revisar las especificaciones completas y no únicamente una cifra de capacidad.

Bandejas de liofilización

Las bandejas contienen el producto durante el proceso.

Conviene comprobar:

Número de bandejas.
Dimensiones.
Material.
Separación entre niveles.
Superficie total útil.

Superficie útil

La superficie disponible condiciona la cantidad y distribución del producto que puede introducirse en cada ciclo.

Los productos con mayor volumen y menor densidad pueden requerir más superficie aunque su peso total sea reducido.

Cámara de liofilización

La cámara debe mantener las condiciones de presión y temperatura necesarias durante el proceso.

En un equipo usado conviene revisar:

Puerta.
Juntas.
Cierres.
Interior de la cámara.
Corrosión.
Posibles fugas.

Sistema de vacío

El vacío es una parte fundamental del proceso de liofilización.

El sistema puede incluir:

Bomba de vacío.
Válvulas.
Manguitos.
Sensores de presión.
Conexiones.

Bomba de vacío

Al comprar un liofilizador usado conviene comprobar el estado de la bomba de vacío.

Revisa:

Ruido de funcionamiento.
Capacidad para alcanzar el vacío.
Fugas.
Estado del aceite si corresponde.
Historial de mantenimiento.

Condensador

El condensador captura el vapor de agua extraído del producto y lo vuelve a congelar.

Su capacidad debe ser suficiente para la cantidad de humedad eliminada durante el ciclo.

Temperatura del condensador

La temperatura mínima alcanzable es una especificación importante del equipo.

Debe evaluarse conjuntamente con la aplicación y los parámetros de proceso requeridos.

Sistema de refrigeración

El sistema frigorífico es uno de los componentes principales del liofilizador.

En un equipo de segunda mano conviene comprobar:

Compresores.
Presiones.
Temperaturas.
Fugas.
Ventiladores.
Estado general del circuito.

Control de temperatura

La regulación de temperatura permite controlar las distintas fases del proceso.

Los equipos pueden disponer de diferentes sistemas de sensores y control dependiendo de su antigüedad y nivel de automatización.

Control de presión

Los sensores de vacío y presión permiten supervisar el interior de la cámara.

En una máquina usada conviene verificar la calibración y correcto funcionamiento de estos elementos.

Sistema de control

Los liofilizadores modernos pueden incorporar pantallas y controladores programables.

Según el modelo pueden permitir:

Programación de ciclos.
Registro de temperaturas.
Control de vacío.
Alarmas.
Memorización de recetas.

PLC y automatización

Los equipos industriales pueden incorporar PLC y distintos niveles de automatización.

En una máquina usada revisa:

Funcionamiento del PLC.
Pantalla.
Alarmas.
Sensores.
Disponibilidad de programas.
Documentación técnica.

Duración de un ciclo de liofilización

La duración del proceso puede variar considerablemente según:

Producto.
Cantidad.
Espesor.
Contenido de humedad.
Temperatura.
Nivel de vacío.
Configuración del equipo.

No debe estimarse la productividad únicamente a partir del volumen de la cámara.

Consumo eléctrico

La refrigeración y el sistema de vacío pueden requerir una potencia eléctrica considerable.

Antes de comprar comprueba:

Potencia instalada.
Consumo.
Tensión.
Frecuencia.
Alimentación monofásica o trifásica.

Liofilizadores trifásicos

Muchos equipos industriales utilizan alimentación trifásica debido a la potencia de sus sistemas frigoríficos y auxiliares.

Comprueba que la instalación eléctrica disponible sea compatible con la máquina.

Liofilizadores compactos

Los modelos compactos pueden ser interesantes para producciones pequeñas, desarrollo de producto, pruebas o aplicaciones donde se procesan cantidades limitadas.

Compara siempre su capacidad real con la producción necesaria.

Liofilizadores de laboratorio

Los equipos de laboratorio suelen estar orientados a volúmenes reducidos y trabajos de desarrollo, investigación o ensayo.

No deben confundirse con los liofilizadores destinados a producción industrial continua o de mayor capacidad.

Liofilizadores para pequeñas producciones

Para pequeños productores puede resultar más importante la flexibilidad del equipo que una gran capacidad por ciclo.

Conviene valorar:

Facilidad de carga.
Limpieza.
Programación.
Consumo eléctrico.
Espacio ocupado.

Liofilizadores para producción industrial

Cuando el objetivo es procesar grandes cantidades de producto, la selección debe considerar la producción completa de la planta.

Además del liofilizador pueden ser necesarios equipos para:

Preparación del producto.
Congelación previa.
Carga.
Descarga.
Envasado.
Almacenamiento.

Acero inoxidable

En aplicaciones alimentarias es habitual encontrar componentes fabricados en acero inoxidable.

Al comprar una máquina usada revisa el estado de:

Cámara.
Bandejas.
Superficies.
Soldaduras.
Puertas.

Limpieza del liofilizador

La facilidad de limpieza es especialmente importante cuando se procesan alimentos.

Comprueba que las zonas en contacto con el producto sean accesibles y que no existan acumulaciones difíciles de eliminar.

Mantenimiento

El mantenimiento periódico puede incluir:

Bomba de vacío.
Compresores.
Filtros.
Juntas.
Sensores.
Válvulas.
Ventiladores.
Componentes eléctricos.

Liofilizadores nuevos

Un liofilizador nuevo no presenta desgaste previo en bomba de vacío, compresores, juntas, sensores o sistemas de control.

Las condiciones de garantía dependerán del fabricante y vendedor.

Liofilizadores usados

Comprar un liofilizador usado puede reducir considerablemente la inversión inicial.

Sin embargo, debido a la complejidad del equipo es importante realizar una revisión técnica antes de comprar.

Qué revisar en un liofilizador usado

Comprueba especialmente:

Bomba de vacío.
Compresores.
Condensador.
Cámara.
Juntas.
Sensores.
Controlador.
Válvulas.
Instalación eléctrica.

Prueba de vacío

Una de las pruebas más importantes es comprobar que el equipo alcanza y mantiene correctamente el nivel de vacío especificado.

Una pérdida de vacío puede estar relacionada con:

Juntas.
Válvulas.
Conexiones.
Tuberías.
Bomba.

Prueba de temperatura

También conviene comprobar que el sistema de refrigeración alcanza las temperaturas requeridas y que las mantiene de forma estable.

Historial de mantenimiento

Si existe documentación, revisa información sobre:

Mantenimiento de compresores.
Cambios de aceite de la bomba.
Sustitución de juntas.
Reparaciones frigoríficas.
Calibración de sensores.
Actualizaciones del sistema de control.

Repuestos

Antes de comprar un liofilizador antiguo conviene comprobar la disponibilidad de componentes como:

Juntas.
Bombas.
Sensores.
Válvulas.
Relés.
Controladores.
Componentes frigoríficos.

Precio de un liofilizador industrial

El precio de un liofilizador depende de múltiples factores:

Capacidad.
Superficie de bandejas.
Potencia frigorífica.
Capacidad de condensación.
Sistema de vacío.
Automatización.
Fabricante.
Antigüedad.
Estado.

Coste total del equipo

Además del precio de compra conviene considerar:

Transporte.
Instalación.
Puesta en marcha.
Consumo eléctrico.
Mantenimiento.
Aceite de vacío.
Repuestos.

Cómo elegir un liofilizador

Antes de comprar define:

Producto que se va a procesar.
Kilogramos por ciclo.
Producción diaria requerida.
Superficie de bandejas necesaria.
Tiempo disponible por ciclo.
Potencia eléctrica disponible.
Espacio para instalación.
Presupuesto.

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Compara capacidad, superficie de bandejas, sistema de vacío, refrigeración, automatización, dimensiones, estado, ubicación y precio antes de seleccionar el equipo.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es un liofilizador?

Es un equipo que elimina agua de un producto previamente congelado utilizando vacío y sublimación.

¿Para qué se utiliza un liofilizador industrial?

Puede utilizarse en diferentes procesos profesionales, incluyendo determinadas aplicaciones alimentarias, de laboratorio y producción.

¿Qué debo revisar en un liofilizador usado?

Revisa principalmente bomba de vacío, compresores, condensador, cámara, juntas, sensores, controles y capacidad para alcanzar vacío y temperatura.

¿Qué determina el precio?

Capacidad, superficie útil, refrigeración, sistema de vacío, automatización, fabricante, antigüedad y estado son factores principales.

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